Sabiendo qué son las autorizaciones médicas y cuál es su razón de ser, vamos ahora a conocer qué pruebas las suelen requerir.
Aunque dependerá de las condiciones que establezca cada aseguradora y de lo que refleje el contrato de seguro, en líneas generales suelen necesitar de autorización médica todas aquellas prestaciones que precisan de cirugía y los ingresos hospitalarios, así como el servicio de ambulancia o el de fisioterapia y rehabilitación.
También determinados tratamientos y pruebas como ecocardiogramas, dopplers, algunas ecografías, electroencefalogramas, endoscopias, ergometrías, estudios del sueño, gammagrafías, hemodiálisis, hemodinámicas, hemoterapias, holters, litotricias, mamografías, oxigenoterapia, quimioterapia, radiologías de contraste, radioterapia, resonancias magnéticas nucleares y tomografías axiales computerizadas.
Comentarios
0 comentarios
El artículo está cerrado para comentarios.